Nyobolt EV Concept: cómo la carga de 4 minutos y la arquitectura de 800 V redefinen el rendimiento eléctrico

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Hace un año se hizo una promesa simple pero audaz: autos eléctricos que se pueden cargar en menos de seis minutos. Ahora bien, esta promesa es más que una simple presentación de diapositivas. Este es un prototipo funcional. La startup británica Nyobolt ha ido más allá de las palabras de moda y ha presentado un diseño real, demostrando que con suficiente determinación y química precisa, es posible cerrar la brecha entre el concepto y la realidad.

¿resultado? El vehículo puede recuperar una autonomía de 190 kilómetros en sólo cuatro minutos.

Esto no es magia. Se trata de gestión activa del calor y nuevos materiales. El automóvil se puede conectar a un cargador rápido estándar de 350 kW y 800 V CC. Pero hay un problema. Para lograr este número, el cargador debe proporcionar 500 amperios constantes durante los primeros cuatro minutos. Para soportar este nivel de consumo de energía se requiere una infraestructura de última generación. Cargar la batería del 10% al 80% tarda sólo 4 minutos y 37 segundos.

La química detrás de la velocidad

¿Cómo se pueden llevar las baterías de iones de litio más allá de sus límites tradicionales sin derretirlas? Nyobolt no se limitó a modificar la fórmula. Cambiaron la estructura de las células.

El núcleo de la innovación está en el ánodo. Utilizaron un compuesto de óxido de tungsteno y niobio en lugar del grafito habitual. Este material permite un movimiento de iones más rápido. Pero la velocidad genera calor. El calor acorta la vida útil de la batería. Por tanto, Nyobolt también tiene que solucionar el problema de la refrigeración.

Instalaron un radiador y un sistema de refrigeración especial mediante una mezcla de glicol y agua. El compresor mantiene la batería a una temperatura constante de 60°C. Mantener esta temperatura es importante para mantener las reacciones químicas eficientes y estables durante la carga rápida.

“La batería puede soportar aproximadamente 4.400 ciclos de carga manteniendo el 80% de su capacidad”.

Más ligero que la masa

La mayoría de los fabricantes de vehículos eléctricos compiten actualmente por baterías más grandes. Colocaron más baterías en el suelo y lograron una autonomía de más de 500 kilómetros. Nyobolt miró la estrategia y dijo que no.

Sus enfoques son muy diferentes. Crearon un coche que pesaba sólo 1250 kilogramos. La capacidad de la batería está limitada a 35 kWh y la autonomía de arranque es de 250 kilómetros. Sobre el papel, los límites parecen altos. Pero mire el deportivo con motor de combustión que inspiró este diseño. Su variedad tampoco suele ser excepcional.

Los coches más ligeros y las baterías más pequeñas reducen la energía necesaria para mover masa. La carga muy rápida compensa la batería más pequeña. No es necesario repostar para un viaje de fin de semana. Todo lo que tienes que hacer es repostar rápidamente entre segmentos de conducción.

Durable y no se desgasta

La principal preocupación de la carga súper rápida es la degradación de la batería. Las corrientes elevadas suelen quemar las células. Nyobolt afirma que la tecnología de la empresa evita este problema.

Las pruebas han demostrado que la batería dura más de 4400 ciclos. Puede recorrer hasta 250 kilómetros con una sola carga, lo que corresponde a una vida útil de más de 965.600 kilómetros. Incluso después de miles de ciclos, la batería conserva el 80% de su capacidad original. No es sólo una carrera de velocidad. Este es un maratón de velocidad.

Línea de diseño y producción futura.

Si esta silueta te resulta familiar es porque lo es. La carrocería fue diseñada por Julian Thomson, el responsable del Lotus Elise original. Sus proporciones reflejan la filosofía de un motor central ligero. No es un dispositivo de mercado masivo. Este es un auto para conductor.

Nyobolt no espera una producción en masa de este concepto. El objetivo aquí es otro. El valor real está en la propia tecnología de la batería. Otros fabricantes también están adoptando una estrategia de esperar y ver qué pasa. Si esta tecnología de ánodo de tungsteno-niobio se amplía, se podrá conceder licencia a grandes empresas.

Se espera que la producción de estos paquetes de baterías comience a principios de 2024. Aplicaciones más grandes, como automóviles, camiones y autobuses de lujo, aumentan la densidad de energía. Pero estas baterías más grandes requieren una infraestructura de carga a escala de megavatios para mantener las mismas velocidades. La infraestructura debe seguir el ritmo del desarrollo de la química.

Por ahora, el concepto Nyobolt EV es sólo una prueba de concepto. Esto pone en duda la suposición de que la carga rápida requiere su propio cargador de batería. Funciona en redes de alta gama existentes. Esto demuestra que el peso, la autonomía y la velocidad no tienen por qué ser mutuamente excluyentes. El prototipo está listo. La pregunta es si la red y los usuarios están preparados.