El primer vehículo eléctrico de Ferrari, el Luce, rompe con las tendencias de la industria al adoptar controles físicos sobre el dominio de la pantalla táctil. Esta sorprendente elección de diseño proviene nada menos que de Jony Ive, el ex jefe de diseño de Apple al que se le atribuye la popularización de las interfaces táctiles en el iPhone, iPad y MacBook. El interior del Luce es un retroceso al diseño automotriz clásico, con una gran cantidad de botones, palancas e interruptores táctiles.
Por qué fallan las pantallas táctiles en los vehículos
Ive explica que su desarrollo inicial de la tecnología táctil fue impulsado por un problema específico: crear una interfaz versátil para dispositivos destinados a funcionar como calculadoras, máquinas de escribir, cámaras y más. Nunca tuvo la intención de que los controles táctiles fueran primordiales en los automóviles, y afirmó sin rodeos que exigen que los conductores aparten la vista de la carretera. Este es un problema de seguridad fundamental que los dispositivos móviles de Apple no enfrentaron.
“Nunca habría usado el tacto en un automóvil [para los controles principales]… Requiere que mires [fuera de la carretera], por lo que esa es la tecnología equivocada para ser la interfaz principal”.
El enfoque táctil de Luce
El Luce no está completamente libre de pantalla: utiliza paneles OLED diseñados para imitar diales analógicos, completos con una aguja física retroiluminada. Sin embargo, las funciones principales como el control del clima, los modos de conducción y los ajustes de audio se manejan mediante perillas e interruptores físicos. Ive enfatiza que cada control se siente distinto, eliminando la necesidad de confirmación visual.
La consola central del automóvil incluye diales táctiles, botones en el volante e incluso un panel superior inspirado en un avión. Esto representa una desviación de los controles hápticos que se encuentran en modelos anteriores de Ferrari, como el SF90. El objetivo es un funcionamiento intuitivo y seguro, logrado a través de la memoria muscular en lugar del compromiso visual constante.
El problema con la UX automotriz
Ive critica la adopción de pantallas táctiles por parte de la industria automotriz como tendencia de moda. Las empresas buscaron la última tecnología sin resolver los problemas del mundo real. A diferencia del proceso de diseño centrado en el usuario de Apple, muchos fabricantes de automóviles simplemente agregaron pantallas cada vez más grandes porque podían, no porque debieran.
El diseño de Luce es una señal clara: la usabilidad y la seguridad importan más que perseguir la última tecnología. Ferrari apuesta a que los conductores preferirán sentir su camino alrededor del auto en lugar de manipular una pantalla táctil mientras intentan mantenerse concentrados en la carretera.
En definitiva, Luce demuestra que la mejor interfaz automotriz no siempre es la más moderna, sino la más práctica.























