El auge de los coches conectados ha aportado comodidad, pero también una nueva ola de riesgos de ciberseguridad. En 2025, más de 612.000 empresas del Reino Unido fueron víctimas de ciberataques y, dado que los vehículos dependen cada vez más de sistemas digitales, se están convirtiendo en un objetivo cada vez mayor para los delincuentes. Si bien los ataques a gran escala y críticos para la seguridad siguen siendo raros, el potencial de interrupción y robo de datos es real.
La evolución de la ciberseguridad automotriz
Durante años, la ciberseguridad automotriz fue una idea de último momento. Pero a medida que los vehículos se volvieron más conectados (con módems integrados, sistemas de información y entretenimiento e integración de teléfonos inteligentes), el panorama de amenazas cambió rápidamente. Hoy en día, sólo el Reino Unido tiene más de 19 millones de coches conectados, una cifra que sigue aumentando con cada nuevo modelo. Esto hace que los vehículos modernos sean, de hecho, “computadoras portátiles sobre ruedas”, vulnerables al mismo tipo de ataques que cualquier otro dispositivo conectado a Internet.
Riesgos del mundo real: del control remoto al robo de datos
Las primeras investigaciones demostraron cuán expuestos alguna vez estuvieron los automóviles. En 2010, los investigadores demostraron que podían controlar de forma remota los sistemas de un vehículo, incluso desactivando los frenos o apagando el motor. Si bien este nivel de control directo ahora se ve mitigado por regulaciones como el Reglamento No. 155 (R155) de las Naciones Unidas, que exige estándares de ciberseguridad para vehículos nuevos, las vulnerabilidades persisten.
El mayor riesgo hoy en día no es necesariamente el control remoto catastrófico sino más bien el robo de datos. Los servicios conectados requieren inicios de sesión y almacenan información personal y financiera que los delincuentes pueden explotar. En 2024, una filtración de datos de terceros en Renault expuso los nombres, direcciones y detalles de los vehículos de los clientes. Incluso simplemente dejar su información de inicio de sesión en el sistema de información y entretenimiento de un automóvil puede dejarlo vulnerable al vender o devolver un vehículo.
El panorama de amenazas: ¿quién se dirige a los automóviles?
Si bien los ataques generalizados que incapacitan vehículos no se han materializado, existe la posibilidad. En un incidente aislado en 2015, unos piratas informáticos controlaron de forma remota un Jeep Cherokee y lo obligaron a salir de la carretera. El principal elemento disuasivo no es sólo la seguridad, sino también la falta de incentivos financieros claros para muchos delincuentes. Sin embargo, los Estados-nación o grupos bien financiados podrían utilizar el pirateo de vehículos como arma para espionaje o sabotaje.
Una investigación reciente de la Universidad de Cornell encontró “debilidades de protocolo sistémico” en vehículos como el Tesla Model 3, lo que genera preocupación sobre un sofisticado secuestro digital. El Ministerio de Defensa del Reino Unido incluso ha prohibido ciertos coches eléctricos con componentes fabricados en China en bases militares, alegando riesgos de espionaje.
El futuro: automóviles autónomos y vulnerabilidades en toda la flota
La próxima frontera de la ciberseguridad automotriz son los vehículos autónomos. Muchos sistemas avanzados dependen de una IA centralizada, alojada en centros de datos externos en lugar de hacerlo dentro del propio automóvil. Esto crea un único punto de falla: un ataque exitoso podría perturbar flotas enteras, e incluso causar incidentes de seguridad.
Fabricantes como Hyundai están invirtiendo fuertemente en laboratorios de ciberseguridad y actualizaciones inalámbricas, reflejando la evolución de la seguridad informática doméstica. Pero la carrera armamentista continúa y constantemente surgen nuevas vulnerabilidades.
Mantenerse seguro: pasos prácticos para los conductores
Mientras los fabricantes trabajan para reforzar las defensas, los conductores pueden tomar medidas para mitigar los riesgos:
- Desactive los servicios no utilizados: Bluetooth, Wi-Fi y otras conexiones pueden explotarse si se dejan activas.
- Mantenga el software actualizado: Los fabricantes lanzan parches para vulnerabilidades conocidas.
- Utilice contraseñas seguras: Proteja los servicios conectados con credenciales únicas y seguras.
- Tenga cuidado con las aplicaciones de terceros: Instálelas únicamente desde fuentes confiables.
- Eliminar datos personales: Elimina los inicios de sesión, los emparejamientos de Bluetooth y el historial de navegación antes de vender o devolver un vehículo.
El resultado final
El pirateo de vehículos es una amenaza creciente que exige vigilancia. Aunque los ataques catastróficos siguen siendo poco comunes, el riesgo de robo e interrupción de datos es real. Al comprender las vulnerabilidades y tomar medidas de seguridad básicas, los conductores pueden reducir su exposición en este panorama digital en evolución. Los fabricantes deben seguir innovando y priorizando la ciberseguridad para garantizar que los vehículos conectados sigan siendo seguros.























