El olvidado concepto “Red Pig” de Mercedes-Benz: una visión perdida del rendimiento

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Mercedes-Benz silenciosamente dejó de lado un sorprendente concepto de diseño inspirado en el legendario “Red Pig”, una versión de carreras del 300 SEL desarrollado por AMG a principios de los años 1970. El diseño, revelado por el recientemente retirado jefe de diseño de Mercedes-Benz, Gorden Wagener, muestra una audaz reinvención del icónico vehículo que nunca llegó a producirse.

El legado del “Cerdo Rojo”

El 300 SEL 6.3 AMG original, apodado “Rote Sau” (Cerdo Rojo) en alemán, surgió de los primeros días de AMG antes de su total integración con Mercedes-Benz. En 1971, AMG participó inesperadamente en las 24 Horas de Spa-Francorchamps con este sedán de lujo modificado, logrando un segundo puesto. El color vivo y el enorme tamaño del automóvil le valieron el apodo que se quedó, solidificando la reputación de AMG como un serio constructor de desempeño.

Este improbable auto de carreras se enfrentó a los mejores corredores de resistencia del mundo, y lo absolutamente absurdo de que un sedán de tamaño completo compita en un evento así es lo que lo hizo memorable. Es una historia de desafío a la ingeniería, no sólo de velocidad.

La visión moderna de Wagener

El diseño conceptual presenta una agresiva parrilla cromada, llamativas luces LED circulares y una carrocería musculosa. El frente está dominado por una parrilla cuadrada iluminada que recuerda al nuevo GLC EV, flanqueada por luces LED amarillas que hacen eco del emblema de la estrella Mercedes-Benz. Las luces auxiliares circulares completan el look, con una versión simplificada de la librea del Red Pig adornando la carrocería.

La visión de Wagener no consistía simplemente en revivir un diseño antiguo; Se trataba de reinterpretar el espíritu inicial de experimentación audaz de AMG. El concepto nunca se construyó, pero ahora existe como testimonio de lo que pudo haber sido.

Por qué esto es importante

El concepto “Red Pig” destaca una tendencia más amplia en el diseño de automóviles: la tensión entre herencia e innovación. Mercedes-Benz, como muchos fabricantes de automóviles, a menudo prioriza la rentabilidad sobre los experimentos de diseño radicales. La decisión de dejar de lado este concepto subraya la facilidad con la que las ideas audaces pueden perderse en la maquinaria corporativa.

En última instancia, el diseño de Wagener sirve como recordatorio de que los coches más atractivos suelen ser los que rompen las reglas. Aunque no se ve en las carreteras, el concepto “Red Pig” es un poderoso símbolo de lo que Mercedes-Benz podría haber logrado con un enfoque menos conservador.

La revelación del diseño a través del libro de Wagener, Iconic Design, garantiza que el legado de esta visión perdida perdurará.