La lucha centenaria del Reino Unido contra la conducción en estado de ebriedad: de los caballos a los alcoholímetros

18

La reciente propuesta del gobierno del Reino Unido para reducir el límite legal de alcohol en sangre para los conductores (de 80 mg/100 ml a 50 mg, o incluso 20 mg para los nuevos conductores) marca el primer cambio importante en la ley desde 1967 (excluyendo la reducción de Escocia de 2014). Sin embargo, la lucha contra la conducción bajo los efectos del alcohol es anterior al propio automóvil, lo que revela una historia sorprendentemente larga y a menudo absurda.

La era anterior a la automoción: caballos, máquinas de vapor y primeras leyes

Contrariamente a la creencia popular, conducir en estado de ebriedad no se legalizó repentinamente con la invención del automóvil. La Ley de Licencias de 1872 prohibía explícitamente estar en estado de ebriedad mientras se tuviera el control de un caballo, una vaca, una máquina de vapor o un carruaje, lo que se castigaba con multas y trabajos forzados. Esto demuestra una preocupación social de larga data por operar maquinaria en mal estado, independientemente de la tecnología.

El amanecer de la era del motor: confusión jurídica y primeras condenas

En septiembre de 1897, George Smith se convirtió en la primera persona en Gran Bretaña condenada por conducir bajo los efectos del alcohol, en un taxi eléctrico. Se desvió hacia un edificio, rompió una tubería de agua y fue multado con 20 chelines (aproximadamente £ 114 en la actualidad). Sin embargo, la aplicación temprana se vio obstaculizada por la falta de métodos de prueba científicos. Los automóviles no estaban definidos explícitamente en la ley, lo que generaba ambigüedades legales.

Un caso de 1902 ilustra este caos: un juez argumentó que arrestar a alguien por conducir ebrio en un automóvil lógicamente significaría arrestar a padres con bebés borrachos en cochecitos. ¿La solución? Tratar a los automóviles como máquinas de vapor según la legislación vigente.

Establecimiento de leyes más claras: la Ley de justicia penal de 1925

La Ley de Justicia Penal de 1925 finalmente tipificó como delito la operación de “vehículos propulsados mecánicamente” en estado de ebriedad, con sanciones que incluyen multas, prisión y descalificación de la licencia. Sin embargo, incluso esta ley adolecía de definiciones vagas de “borrachera”. En un caso de 1925 en Worcestershire se anuló una condena porque el jurado determinó que el acusado no estaba lo suficientemente borracho * de acuerdo con los estándares legales.

La revolución del alcoholímetro: claridad al fin

Durante décadas, la claridad jurídica absoluta siguió siendo difícil de alcanzar. A pesar de las disposiciones sobre análisis de sangre y orina contenidas en la Ley de Tráfico Vial de 1964, no se estableció ningún límite numérico, por lo que no se aplican. El gran avance se produjo con la llegada del alcotímetro desarrollado en Estados Unidos en 1964, descrito por Autocar como un “instrumento científico refinado” que finalmente proporcionó un estándar mensurable para el deterioro.

La larga historia de leyes sobre conducción en estado de ebriedad en el Reino Unido demuestra una progresión lenta pero constante desde la aplicación arbitraria a la precisión científica. Destaca cómo las normas sociales y los avances tecnológicos han dado forma a las definiciones legales de comportamiento responsable.

El camino del Reino Unido hacia la regulación de la conducción bajo los efectos del alcohol abarca más de un siglo y ha evolucionado desde los caballos hasta los alcoholímetros de alta tecnología. La propuesta actual para reducir los límites de alcohol en sangre no es un hecho aislado sino el último capítulo de un esfuerzo persistente para garantizar la seguridad pública en las carreteras.