El arriesgado reinicio de Jaguar: los concesionarios dudan del futuro exclusivamente de vehículos eléctricos y de lujo

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El arriesgado reinicio de Jaguar: los concesionarios dudan del futuro exclusivamente de vehículos eléctricos y de lujo

Jaguar apuesta fuerte por una transformación radical. El fabricante de automóviles británico está abandonando por completo los motores de combustión interna, con el objetivo de competir directamente con Bentley convirtiéndose en una marca de alta gama exclusivamente eléctrica. Este cambio ha dejado a muchos concesionarios de Jaguar profundamente inseguros sobre el futuro, y un representante afirmó sin rodeos: “Actualmente no existe ningún argumento comercial para la marca”.

La apuesta: arrendar en lugar de vender

El núcleo de la estrategia de Jaguar es ambicioso: para evitar los peligros del lujo del mercado masivo, la compañía planea arrendar su primer gran turismo totalmente eléctrico en lugar de venderlo directamente. Esta medida no tiene que ver con la conveniencia del cliente, sino con el control. Al conservar la propiedad, Jaguar espera evitar una inundación del mercado de usados ​​que socavaría su esfuerzo por posicionarse como un verdadero competidor de Bentley, donde los altos valores residuales son cruciales.

Esta es una respuesta directa a los errores cometidos por rivales como Mercedes-Benz, que diluyeron su imagen premium con modelos básicos de gran volumen. Jaguar está limitando deliberadamente la producción a alrededor de 10.000 unidades al año, una fuerte caída desde su pico de 181.500 ventas en 2018. Para contextualizar, Bentley vendió aproximadamente 13.500 automóviles en 2023, lo que hace que el objetivo de Jaguar sea agresivo pero alcanzable si la marca puede captar a los compradores adecuados.

Escepticismo de los distribuidores e incertidumbre del mercado

La nueva dirección no está exenta de escépticos. Andreas Everschneider, director ejecutivo de la Asociación Alemana de Concesionarios de Jaguar y Land Rover, reconoce la oportunidad pero admite: “No sabemos qué esperar, qué tan grande es el mercado o qué clientes comprarán el vehículo”. La pregunta de quién pagará al menos 130.000 dólares por un Jaguar EV sigue sin respuesta.

Salvatore Colangelo, director general de Glinicke British Cars, destaca el atractivo de los nuevos diseños y tecnologías, pero también se hace eco de la incertidumbre: “Marca, diseño y tecnología: los nuevos modelos Jaguar son algo especial. Este es un nuevo camino. La pregunta sigue siendo: ¿Quiénes son nuestros futuros clientes Jaguar?”

El juego de alto riesgo y alta recompensa

Jaguar reconoce que está alienando a la mayoría de su base de clientes existente. La compañía estima que el 85% de los compradores actuales no regresarán y, en cambio, apuestan por atraer personas adineradas atraídas por su espectacular estilo y su exclusiva plataforma de vehículos eléctricos.

La viabilidad de este enfoque depende de la rentabilidad, un desafío importante para los fabricantes de vehículos eléctricos. Si bien Jaguar se está comprometiendo con un modelo de bajo volumen y alto margen, la sostenibilidad financiera a largo plazo aún está por verse. La compañía confía en el hecho de que los compradores de ultra lujo todavía anhelan la exclusividad, incluso si eso significa sacrificar un atractivo más amplio en el mercado.

El futuro de Jaguar no está probado, pero el cambio es claro. La marca se convertirá en un ícono de lujo de nicho o desaparecerá por completo.