Renault está buscando agresivamente el crecimiento internacional con una inversión de €3 mil millones (£2,2 mil millones) en nuevos modelos diseñados para mercados fuera de Europa. La pieza central de esta estrategia es el Filante, un SUV premium posicionado para competir con rivales establecidos como el Volvo XC90 y el Audi Q7. Esta medida señala un cambio significativo en el enfoque de Renault, priorizando la expansión más allá del cada vez más competitivo mercado automovilístico europeo.
Expansión internacional: un cambio deliberado
Durante años, Renault ha invertido mucho en su gama europea, lanzando una serie de nuevos productos. Ahora, la empresa está redoblando su apuesta en los mercados internacionales, reconociendo el potencial de un mayor crecimiento fuera del saturado panorama europeo. No se trata de un giro repentino, sino más bien de una continuación de la ambición histórica de Renault:
“Desde sus inicios, Renault siempre ha buscado una presencia internacional importante y creciente.” – Fabrice Cambolive, director general de Renault.
Los lanzamientos recientes demuestran este compromiso, incluidos el supermini Kardian y el crossover Boreal en América Latina, el SUV Grand Koleos en Corea del Sur y una versión personalizada del Dacia Duster para Turquía. También está previsto el lanzamiento pronto de un modelo Duster independiente diseñado específicamente para el mercado indio.
El Filante: el nuevo buque insignia de Renault
El Filante, que lleva el nombre del concepto de vehículo eléctrico de alta velocidad de Renault, será el buque insignia de lujo de la marca en regiones clave. No se trata sólo de añadir otro SUV a la gama; se trata de establecer a Renault como un serio competidor en el segmento premium. La compañía se dirige especialmente a mercados como Corea del Sur, donde actualmente tiene la tercera mayor cuota de mercado detrás de Hyundai y Kia.
Por qué esto es importante
El cambio estratégico de Renault refleja una tendencia industrial más amplia: el crecimiento se encuentra cada vez más en los mercados emergentes. El crecimiento europeo se está desacelerando, mientras que regiones como América Latina, India y el sudeste asiático presentan un importante potencial sin explotar. Al adaptar los productos a las preferencias locales (como los modelos Duster separados para diferentes mercados), Renault está demostrando su voluntad de adaptarse y capitalizar estas oportunidades.
¿Qué sigue?
Renault planea seguir lanzando un flujo constante de nuevos modelos, tanto a nivel internacional como dentro de Europa. El jefe de producto, Bruno Vanel, confirma que la próxima actualización de Megane es solo una parte de un plan ambicioso a mediano plazo más amplio. La empresa no está frenando el desarrollo general de su producto; simplemente se trata de reasignar recursos para maximizar el crecimiento en regiones de alto potencial.
La expansión internacional de Renault es una medida calculada para asegurar la rentabilidad y el dominio del mercado a largo plazo. Al aprovechar su presencia global y adaptarse a las demandas locales, la marca se está posicionando para un éxito continuo en un panorama automotriz en rápida evolución.























