El icónico Ford Fiesta, descatalogado en 2023, tendrá un regreso sensacional en 2028, gracias a una asociación estratégica entre Ford y Renault. Esta colaboración permite a Ford aprovechar la plataforma de coches eléctricos AmpR Small de Renault, ya utilizada en modelos como el Renault 5 y el Alpine A290, asegurando su posición en el competitivo mercado europeo de coches pequeños.
Asegurar la escala con la tecnología EV de Renault
El acuerdo, finalizado en diciembre de 2025, otorga a Ford acceso a la avanzada tecnología de baterías y motores de Renault. Este movimiento es crucial para Ford, ya que les permite lograr economías de escala en el segmento de vehículos eléctricos sin la enorme inversión inicial que supone desarrollar una plataforma desde cero. La asociación no se trata de cambiar el nombre; Ford diseñará carrocerías únicas para ambos modelos nuevos, asegurando que se distingan de las ofertas de Renault a pesar de compartir la arquitectura subyacente.
Dos nuevos modelos: Fiesta y un segundo vehículo eléctrico pequeño
Ford planea lanzar dos nuevos modelos: un hatchback que revivirá el nombre del Fiesta y un segundo vehículo eléctrico pequeño, sin nombre. Ambos serán diseñados por Ford, centrándose en mantener el ADN distintivo de la marca en cuanto a marcha, dirección y manejo. Según el presidente de Ford Europa, Jim Baumbick, “Estamos muy seguros de que podemos diferenciar completamente la oferta”.
Expectativas de rendimiento y tren motriz
Se espera que el nuevo Fiesta refleje las dimensiones del Renault 5, pero con el estilo dinámico característico de Ford. Es probable que el vehículo funcione con las opciones de batería de 40 kWh o 52 kWh de Renault, que ofrecen una autonomía potencial de hasta 252 millas (WLTP). La variante con especificaciones más altas puede generar hasta 148 CV y lograr una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de ocho segundos.
La posibilidad de un nuevo Fiesta ST es alta, adoptando potencialmente el sistema de propulsión del Alpine A290, que entrega hasta 217 CV. Esto se alinea con la estrategia de Ford de duplicar la apuesta por vehículos de alto rendimiento, como el Mustang GTD y el Ranger Raptor.
Producción y cronograma
El Fiesta y su hermano se ensamblarán en el complejo “ElectriCity” de Renault en el norte de Francia. El rápido desarrollo del Twingo por parte de Renault (menos de dos años) sugiere un cronograma similar para el Fiesta, con un lanzamiento al mercado previsto para 2028. Ford se beneficiará de la infraestructura de I+D establecida de Renault, acelerando el cronograma del proyecto.
Más allá del Fiesta: una estrategia más amplia para los vehículos eléctricos
Ford seguirá asociándose con Volkswagen para sus vehículos del segmento C, mientras que la colaboración con Renault se centra en los coches pequeños del segmento B. Es poco probable que el segundo vehículo eléctrico reemplace al Puma Gen-E, pero aumentará la línea, potencialmente con un pequeño SUV o una reactivación del Ford Ka.
La asociación también podría extenderse a los vehículos comerciales ligeros, aprovechando el dominio de Ford en ese sector.
El resurgimiento del Fiesta marca una victoria estratégica para Ford, asegurando el acceso a tecnología EV competitiva y al mismo tiempo preservando la identidad de la marca en el segmento de autos pequeños. Este movimiento demuestra la creciente importancia de la colaboración en la industria automotriz a medida que los fabricantes compiten por electrificar sus líneas.






















