El diseño retro pionero de Nissan: de la “fealdad descarada” al fenómeno cultural

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El diseño retro pionero de Nissan: de la “fealdad descarada” al fenómeno cultural

Nissan no sólo siguió la tendencia del diseño retro: la creó para la industria automotriz moderna. Mientras que los fabricantes de automóviles de hoy se sumergen cautelosamente en la nostalgia, Nissan se lanzó de cabeza a mediados de la década de 1980 con el Be-1, un hatchback basado en el Micra que inicialmente desconcertó a los críticos occidentales pero se convirtió en una sensación en Japón. La compañía ahora está revisando esta estrategia con un vehículo eléctrico de estilo retro inspirado en el Renault Twingo.

El nacimiento de lo retro: una obsesión japonesa

En 1985, Nissan presentó el Be-1 en el Salón del Automóvil de Tokio. Autocar lo descartó como “fealdad descarada”, sin embargo, el público japonés invadió la exhibición, clamando por el auto con gritos de “kawaii” (lindo) y “¡hoshii!” (¡Lo quiero!). Este no fue sólo un caso de diseño peculiar que se popularizó; aprovechó un momento cultural único.

El concepto mismo de “retro” todavía era nuevo, ya que recientemente había ingresado al idioma inglés. En Japón, sin embargo, la estética vintage tenía un poderoso atractivo, especialmente entre las generaciones más jóvenes que veían los autos clásicos como el Mini como símbolos aspiracionales. Esta demanda era tan alta que Nissan tuvo que realizar una lotería para asignar los 10.000 espacios de construcción para el Be-1, a pesar de su base mecánicamente idéntica pero más cara.

La fábrica de picas: una revolución retro

Nissan aprovechó plenamente el impulso y creó el equipo “Pike Factory” responsable del diseño del Be-1. Esto llevó al debut en 1987 del Pao y el S-Cargo, dos modelos más basados ​​en el Micra con un estilo retro deliberadamente exagerado.

El Pao pretendía evocar un vehículo explorador de la jungla de la década de 1940, con un tablero de metal minimalista, interruptores anticuados e incluso carteras con mapas en los respaldos de los asientos. El S-Cargo, que lleva el nombre de la palabra francesa para caracol, fue un guiño divertido al Citroën 2CV, llevando la estética retro al extremo.

“Lindo, raro, divertido: todos son adjetivos que se aplican al estilo ‘retro’ del S-Cargo, que es tan completamente exagerado que no puedes evitar enamorarte de él”.

El legado del Sr. Be-1

Detrás de este éxito poco convencional estaba Isamu Suzuki, conocido internamente como “Mr. Be-1”. Como director general del Grupo Número Cuatro de Planificación de Productos y Marketing de Nissan, defendió estos diseños en contra de la sabiduría convencional de la industria.

La temprana adopción de lo retro por parte de Nissan no se debió a una investigación de mercado o a un riesgo calculado; se trataba de responder a un anhelo cultural innegable. Esta voluntad de desafiar las expectativas preparó el escenario para la eventual adopción por parte de la industria de una estética de inspiración vintage, lo que demuestra que, a veces, la “fealdad descarada” puede ser una fórmula ganadora.