El gobierno de Australia está asegurando a los ciudadanos que, a pesar de las crecientes tensiones globales y los crecientes precios del combustible, el suministro interno se mantiene estable por ahora. El viceprimer ministro Richard Marles enfatizó hoy que las actuales importaciones de combustible se mantienen sin cambios, aunque reconoció que el actual conflicto en Medio Oriente podría interrumpir el suministro si se prolonga.
Reservas Estratégicas y Niveles de Azufre
Para mitigar una posible escasez, el gobierno ha liberado el 20% de las reservas nacionales de combustible (aproximadamente 760 millones de litros), dando prioridad a las regiones más necesitadas. Además, se desviará de las exportaciones una asignación temporal de combustible con alto contenido de azufre (alrededor de 100 millones de litros mensuales) para reforzar la disponibilidad interna. Ampol Australia distribuirá este suministro, centrándose en las zonas que experimentan escasez y apoyando a los distribuidores independientes de combustible.
Dependencia global y aumentos de precios
La vulnerabilidad de Australia surge de su gran dependencia del petróleo importado: aproximadamente el 90% del suministro del país proviene del extranjero, lo que lo hace susceptible a la inestabilidad geopolítica. La Comisión Australiana de Competencia y Consumidores (ACCC) ha observado que los minoristas de combustible ya han comenzado a aumentar los precios antes de cualquier interrupción real del suministro, y los informes indican que algunos consumidores están acumulando combustible en previsión de nuevos aumentos.
Intervención militar: no sobre la mesa
Cuando se le preguntó sobre el despliegue de las Fuerzas de Defensa de Australia para transportar combustible, Marles afirmó que esto dependería de las solicitudes de los gobiernos estatales y que la responsabilidad principal recae en las compañías de combustible. A pesar de las medidas del gobierno, no se planean recortes en los impuestos especiales sobre el combustible, incluso cuando los precios en los surtidores suben.
“Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para responder a esta situación, pero no podemos predecir cómo evolucionará el conflicto de Oriente Medio”, dijo Marles, reiterando que las actuales importaciones de combustible siguen siendo consistentes con los niveles previos al conflicto.
La situación pone de relieve la dependencia estratégica de Australia de los mercados petroleros mundiales y subraya la necesidad de fuentes de energía diversificadas. Si bien el racionamiento no está actualmente en vigor, las acciones del gobierno reflejan un enfoque cauteloso ante una situación volátil que podría cambiar rápidamente.






















