Toyota, líder mundial en automoción, lleva mucho tiempo adaptando su oferta de motores a las diversas necesidades del mercado. Si bien alguna vez fue conocido por sus enormes motores V-12 y V-8, el motor más grande disponible de la compañía en 2026 es sorprendentemente más pequeño: un V-6 turboalimentado. Este cambio refleja tendencias más amplias de la industria hacia la eficiencia del combustible y el cumplimiento de las emisiones, incluso cuando el rendimiento sigue siendo una prioridad.
El legado de las potencias de Toyota
La historia de Toyota incluye impresionantes hazañas en materia de motores. El Toyota Century de segunda generación, un sedán de lujo para la élite japonesa, presentaba un motor V-12 de 5.0 litros (1GZ-FE) que producía 295 caballos de fuerza. Si bien no era el V-12 más potente del mercado, su confiabilidad era excepcional; Incluso podría funcionar con un banco de cilindros si el otro fallara.
Sin embargo, la verdadera potencia de Toyota era el V-8 3UR-FE de 5,7 litros, utilizado en modelos como Tundra, Sequoia y Land Cruiser. Este motor, aunque modesto con 381 caballos de fuerza, era un caballo de batalla conocido por su durabilidad e incluso tenía una opción sobrealimentada que aumentaba la potencia a más de 500 caballos de fuerza manteniendo la cobertura de la garantía. La descontinuación de este motor refleja la creciente presión para cumplir con estándares de emisiones más estrictos.
El rey actual: el V35A-FTS V-6
A partir de 2026, el motor más grande de Toyota es el V-6 biturbo de 3,4 litros (V35A-FTS), que se encuentra en modelos como el Lexus LS 500 y la Toyota Tundra. A pesar de ser más pequeño que sus predecesores, este motor entrega hasta 437 caballos de fuerza y 583 libras-pie de torsión en configuraciones híbridas. Este sistema híbrido i-Force Max combina energía eléctrica con el V-6, proporcionando un rendimiento sustancial al tiempo que mejora la eficiencia del combustible.
Sin embargo, el V35A-FTS no ha estado exento de problemas. Un retiro importante afectó a las versiones no híbridas de las Tundras, GX 550 y LX 600 debido a los restos de mecanizado que quedaron durante la fabricación, lo que podría causar fallas en el motor. Este retiro del mercado resalta que incluso Toyota, conocida por su confiabilidad, no es inmune a los problemas de control de calidad.
Qué sigue: el regreso del V-8 en 2027
A pesar del cambio hacia motores más pequeños y eficientes, Toyota se está preparando para traer de vuelta un V-8 en 2027. El próximo auto deportivo GR GT contará con un V-8 híbrido biturbo de 4.0 litros que producirá al menos 641 caballos de fuerza y 627 libras-pie de torque. Este motor, diseñado para brindar potencia y personalidad, tiene como objetivo brindar una experiencia de conducción emocionante y al mismo tiempo cumplir con los estándares de emisiones modernos.
El desarrollo de este motor demuestra el compromiso de Toyota con los vehículos de alto rendimiento, incluso cuando la industria avanza hacia la electrificación. El V-8 del GR GT está diseñado acústicamente para transmitir energía térmica y sincronizarse con la dinámica de conducción, lo que demuestra la dedicación de Toyota a la hora de crear experiencias automotrices atractivas.
In conclusion: Toyota’s engine lineup has evolved from massive V-12s and V-8s to a smaller, more efficient V-6 in 2026. While the current largest engine offers substantial performance, the return of a V-8 in 2027 signals that Toyota continues to prioritize power and driving pleasure alongside emissions compliance.






















