Jaguar canceló abruptamente el desarrollo de cuatro vehículos completamente nuevos, incluidos los reemplazos para el XF, XJ, F-Pace y F-Type, mientras giraba hacia una línea exclusivamente eléctrica. La medida, revelada por el exjefe de diseño Ian Callum, representa una apuesta de alto riesgo que podría remodelar el futuro de la marca.
La alineación cancelada
Antes de comprometerse plenamente con los vehículos eléctricos, Jaguar tenía planes concretos para las versiones de próxima generación de sus modelos principales. Estos incluyeron:
- A New XF: Intended to compete with the BMW 5 Series, Mercedes-Benz E-Class, and Audi A6. Podría haber incluido una variante familiar, un guiño a las generaciones anteriores.
- Un XJ revisado: El sedán insignia estaba casi completo antes de ser desechado.
- Un F-Pace de segunda generación: El SUV más vendido de la compañía quedó en suspenso para priorizar el Type 00 EV.
- Un sucesor del F-Type: Este deportivo también fue abandonado, a pesar de estar en desarrollo.
La apuesta total de vehículos eléctricos
La apuesta de Jaguar por los vehículos eléctricos es absoluta. La marca no tiene planes para los híbridos y está apostando fuertemente por el Type 00, un gran turismo eléctrico de estilo radical cuyo lanzamiento está previsto para 2027. Se espera que los precios comiencen por encima de los 100.000 dólares, ya que Jaguar pretende competir con Bentley en lugar de con sus anteriores rivales alemanes. A finales de 2027 llegará un SUV eléctrico.
Los riesgos y las preocupaciones del distribuidor
La estrategia de Jaguar supone un alejamiento espectacular de las tendencias de la industria. Si bien muchos fabricantes de automóviles están cubriendo sus apuestas reintroduciendo opciones híbridas, Jaguar está redoblando su apuesta por los vehículos eléctricos, a pesar de estimaciones internas que sugieren que es posible que el 85% de su base de clientes existente no regrese. Algunos concesionarios se muestran abiertamente escépticos y uno de ellos, de forma anónima, afirma a Automobilwoche que “en estas condiciones no existe ningún argumento comercial para la marca”.
La transformación totalmente eléctrica representa un paso audaz, pero que podría alejar a los clientes leales y dejar a Jaguar dependiente de un segmento de mercado nuevo y no probado.
En última instancia, Jaguar está asumiendo un riesgo extremo para redefinirse como una marca de vehículos eléctricos de lujo. Queda por ver si esta estrategia dará sus frutos, pero la empresa ha tomado una decisión: totalmente eléctrico o nada.























