Ford apunta a ganar las 24 Horas de Le Mans por primera vez en casi seis décadas, y lo está haciendo con un motor familiar: el V8 “Coyote” de 5.4 litros que actualmente impulsa su Mustang GT3 de carreras. El anuncio confirma el compromiso de Ford con el Campeonato Mundial de Resistencia de la FIA a partir de 2027 y marca un paso significativo hacia el restablecimiento del dominio de la marca en el legendario circuito francés.
Regreso a las raíces
Esta elección del tren motriz no es accidental. El motor V8 es un guiño deliberado a las históricas victorias de Ford en Le Mans de 1966 a 1969 con el GT40. Los cuatro GT40 ganadores presentaban un V8, con configuraciones que iban desde 7,0 litros hasta 4,9 litros, dependiendo de los cambios en las reglas.
“Cuando tienes un motor tan icónico en tu arsenal, no buscas alternativas”, explica Dan Sayers, jefe de hipercoches de Ford Racing. “Te apoyas en tu ADN”.
La decisión de utilizar el V8 de aspiración natural, en lugar de una configuración turbo o híbrida más moderna, habla del deseo de Ford de conectar sus ambiciones actuales con su gloria pasada. Este motor sirve como vínculo directo entre los coches legendarios de los años 60 y las futuras carreras en 2027.
Detalles técnicos y desarrollo
Según las regulaciones LMDh, los fabricantes deben utilizar un chasis de uno de los cuatro constructores aprobados, y Ford seleccionó a Oreca para este proyecto. Si bien el chasis está estandarizado, el motor no.
El Coyote V8 se combinará con un sistema híbrido específico, con una potencia total limitada a 671 CV. El coche se encuentra actualmente en pruebas en el túnel de viento y su debut en pista está previsto para finales de este año. No se trata sólo de montar un motor en un chasis; El V8 está siendo desarrollado íntegramente internamente por un equipo combinado de la sede de Ford en Michigan y el proyecto Red Bull Ford Powertrains Fórmula 1.
Alineación de conductores confirmada
Ford también ha anunciado la alineación inicial de pilotos para la campaña WEC 2027: Sebastian Priaulx, Mike Rockenfeller y Logan Sargeant. Rockenfeller, ganador de Le Mans con Audi en 2010, y Priaulx dejarán de competir con el Mustang GT3 en IMSA. El ex piloto de Williams F1, Sargeant, completa el trío. El equipo competirá en la Serie Europea de Le Mans este año con un prototipo Oreca LMP2, lo que les permitirá “poner a prueba” el programa en condiciones del mundo real.
Por qué esto es importante
La decisión de Ford de duplicar su apuesta por un V8 de aspiración natural es digna de mención porque las carreras de resistencia modernas favorecen cada vez más los sistemas de propulsión híbridos y eléctricos. La medida tiene que ver tanto con la marca y el patrimonio como con el rendimiento. Le Mans no es sólo una carrera; es un símbolo de la historia del automóvil y Ford está aprovechando intencionalmente ese legado.
La competencia en la clase de hipercoches será feroz, y fabricantes como Ferrari, Porsche y Toyota ya están comprometidos con sistemas híbridos avanzados. El enfoque de Ford puede resultar un riesgo calculado, confiando en la resonancia emocional del V8 para resonar tanto con los fanáticos como con los ingenieros.
En última instancia, el regreso de Ford a Le Mans con este motor icónico no se trata sólo de ganar una carrera; se trata de recuperar una leyenda. La temporada 2027 promete un emocionante enfrentamiento entre la tradición y el avance tecnológico.






















