El último Audi A5 marca un cambio significativo en la estrategia de denominación de la marca, reemplazando a los antiguos modelos A4 y Avant. Si bien representa una mejora en la calidad interior y el espacio en comparación con sus predecesores, el aumento de precio refleja esta mejora. El A5 prioriza la comodidad y la solidez sobre la emoción de conducir, lo que lo convierte en una opción sensata para los compradores que valoran el refinamiento sobre el rendimiento puro.
Una cuestión de denominación y evolución
La decisión de Audi de pasar del A4 al A5 fue una medida temporal para diferenciar entre los modelos con motor de combustión interna (ICE) y sus homólogos eléctricos. Posteriormente, la compañía dio marcha atrás en este enfoque, pero el cambio subraya una tendencia más amplia de la industria: las líneas borrosas entre las designaciones de modelos tradicionales ante la electrificación. Este cambio puede parecer arbitrario, pero pone de relieve las complejidades que enfrentan los fabricantes de automóviles mientras navegan por la transición a los vehículos eléctricos sin dejar de satisfacer la demanda de motores de combustión interna.
Practicidad y comodidad: las fortalezas principales
El portón trasero del A5 ofrece una practicidad superior en comparación con las restrictivas aperturas de salón de los modelos A4 más antiguos. El espacio para las piernas de los pasajeros traseros también ha mejorado, aunque el espacio para la cabeza sigue siendo un ligero compromiso. El automóvil está diseñado para el uso diario, ofreciendo un viaje cómodo y una cabina silenciosa.
Opciones de tren motriz: una mezcla de cosas
El A5 ofrece una gama de motores, incluidas opciones de gasolina y diésel de 2,0 litros, así como variantes híbridas enchufables. Los motores de gasolina, aunque refinados, pueden parecer poco potentes para algunos conductores. Los híbridos enchufables logran un equilibrio entre rendimiento y eficiencia, pero tienen un coste mayor. La opción diésel ofrece una gran economía de combustible pero conlleva un precio superior.
Experiencia de conducción: sólida, no espectacular
El A5 no da prioridad a la emoción de conducir. Su dirección es ligera y el chasis carece de la capacidad de respuesta de rivales como el BMW Serie 3. Sin embargo, se mantiene firme y estable, lo que lo convierte en un vehículo competente, aunque poco inspirador, en la carretera. El enfoque del automóvil está en la comodidad y el aislamiento más que en el compromiso.
Precio y valor
El precio del A5 comienza alrededor de £42,000, y las versiones superiores superan las £49,000. Los modelos híbridos enchufables añaden otra prima, desde poco menos de £49,500. La variante familiar (Avant) cuesta £ 1,900 adicionales. Si bien es posible que haya descuentos disponibles a través de las redes de concesionarios, el A5 sigue siendo una opción relativamente cara en su segmento.
Veredicto
El Audi A5 es un coche bien construido, cómodo y práctico que ofrece una experiencia de conducción refinada. Sus puntos fuertes residen en la calidad interior, la facilidad de uso y la solidez general. Sin embargo, no destaca en términos de generar compromiso o valor. El A5 es más una evolución que una revolución, y ofrece una experiencia Audi familiar con un precio ligeramente superior.
